Para implorar la reconciliación y la paz

Peregrino, hermano y amigo,
discípulo de Cristo, Rey de paz,
santo de la Iglesia de Dios
escucha benigno nuestra súplica.

Tu has conocido en tu vida
el mal causado por el odio y el daño por la discordia:
ciudades divididas en bandos opuestos,
familias destrozadas por la venganza,
vidas cortadas por la violencia.

Por tu intercesión, Peregrino,
el Señor nos conceda
cultivar la amistad y abrirnos a la reconciliación,
que lleguemos a ser heraldos
del Evangelio de la misericordia,
promotores de justicia,
operadores de paz.

Implora del Señor
paz y concordia por nosotros y por todo el mundo;
la paz en corazón, donde la semilla de la Palabra
produzca frutos de perdono y de humildad;
la paz en las familias,
para que permanezcan firmes en el amor,
la paz en las naciones,
para que el fragor de las armas
se convierta en un canto de esperanza;
que las naciones, superadas las contiendas,
promuevan el respeto por la vida,
la solidaridad y el progreso social.

Acoge, san Peregrino,
siervo fiel de la Virgen humilde y suave
nuestra alabanza y nuestra súplica,
tu que vives en la santa morada
del Padre, del Hijo y del Espíritu,

AMEN