I Esquema
CONTEMPLAMOS, SANTA MARÍA, EL MISTERIO DE TU DOLOR
INTRODUCCIÓN
P. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
A. Amén.
P. Te alabamos y te bendecimos, Señor.
A. Porque has asociado a la Virgen María a la obra de la salvación.
P. Contemplamos tu dolor, Santa María.
A. Para seguirte en el camino de la fe.
MEMORIA DE LOS DOLORES DE LA VIRGEN
1. María acoge, en la fe, la profecía de Simeón
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
2. María huye a Egipto con Jesús y José
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
3. María busca a Jesús perdido en Jerusalén
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
4. María se encuentra con Jesús camino del calvario
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
5. María permanece junto a la cruz de su Hijo
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
6. María recibe en sus brazos a Jesús depuesto de la cruz
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
7. María confía al sepulcro el cuerpo de Jesús a la espera de la resurrección
Padre nuestro.
Siete Ave Marías. Santa María.
POR LA RECONCILIACIÓN Y LA PAZ
Después de la última serie de siete Ave Marías pueden añadirse tres Ave Marías más,
para implorar la reconciliación y la paz en el mundo y en la Iglesia, y para confiar a la
Virgen Dolorosa las intenciones de la comunidad orante.
CONCLUSIÓN
P. Te alabamos, Santa María
A. Madre fiel junto a la cruz del Hijo
ACLAMACIÓN
Bendita eres tú, Reina de los mártires:
asociada a la pasión de Cristo,
te has echo nuestra madre,
signo de esperanza en nuestro camino.
SECUENCIA
Stabat Mater
Junto a la Cruz de su Hijo
la Madre de los dolores
erguida permaneció.
Presa de mortal angustia,
su apenado corazón de madre
el dolor como espada atravesó.
Qué inmenso el dolor de aquella,
bendita entre las mujeres,
la Madre del Unigénito.
Qué sufrimiento y qué llanto
el de la Madre piadosa,
por las llagas de su divino Hijo.
¿Qué hombre no llorara,
si de Cristo la Madre contemplara
en semejante tormento?
¿Quién no se conmoviera
si a la Madre de Cristo viera
soportando la muerte del Hijo?
Por los pecados de su pueblo
vio a Jesús bajo tormentos,
a dura condena expuesto.
Ella vio morir por nosotros
a su dulce Hijo, abandonado,
solo, en la hora suprema.
¡Oh Madre, fuente de amor!
dame vivir tu martirio,
y lágrimas yo derrame contigo.
Que mi corazón se abrase
en amor a Cristo - Dios,
para que así le agrade.
Te lo ruego, santa Madre,
que las llagas de tu Hijo
en mi corazón se graben.
Que a tu dolor yo me una
sufrido por tu Hijo divino,
que padecer por mí quiso.
Déjame llorar contigo
a Cristo crucificado,
mientras me dure la vida.
Permanecer a tu lado,
llorando junto a la Cruz:
esto yo también deseo.
¡Oh Virgen de las vírgenes!
no desprecies mi oración
y mi filial llanto une al tuyo.
Que yo la muerte de Cristo lleve,
comparta sus sufrimientos
y adore sus santas llagas.
Hieran mi corazón sus llagas,
que me abrace yo a su cruz,
y que me embriague su sangre.
A su glorioso regreso,
sé mi abogada , oh Virgen,
el temido día del juicio.
Oh Cristo, en la hora final,
que a tu Madre yo unido,
la meta gloriosa alcance.
Amén.
LETANÍAS DE LA DOLOROSA
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Padre que estás en los cielos
ten piedad de nosotros
Hijo, Redentor del mundo
Espíritu Santo Paráclito
Trinidad Santa, un solo Dios
Madre del crucificado
ruega por nosotros
Madre del corazón traspasado
Madre del Redentor
Madre de los redimidos
Madre de los vivientes
Madre de los discípulos
Virgen obediente
Virgen oferente
Virgen fiel
Virgen del silencio
Virgen del perdón
Virgen de la esperanza
Mujer del exilio
Mujer fuerte
Mujer valiente
Mujer del dolor
Mujer de la nueva alianza
Mujer de la esperanza
Nueva Eva
Asociada al Redentor
Sierva de la reconciliación
Defensora de los inocentes
Valor de los perseguidos
Fortaleza de los oprimidos
Esperanza de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Refugio de los abandonados
Consuelo de los desterrados
Amparo de los débiles
Salud de los enfermos
Reina de los mártires
Gloria de la Iglesia
Virgen de la Pascua
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo perdónanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros.
ORACIÓN
P. Oremos
Oh Dios, tú has querido que, junto a tu Hijo,
levantado en la cruz, estuviera presente su Madre Dolorosa:
haz que, unidos con Ella a la pasión de Cristo,
participemos en la gloria de la resurrección.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
A. Amén.
O bien:
P. Oremos
Oh Dios, tú has querido que la vida de la Virgen
estuviera marcada por el misterio del dolor;
concédenos, te rogamos, recorrer con Ella el camino de la fe
y unir nuestros sufrimientos a la pasión de Cristo
para que seamos ocasión de gracia e instrumentos de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
A. Amén.
DESPEDIDA
P. Que Santa María nos proteja
y nos guíe benignamente por el camino de la vida.
A. Amén.
II Esquema
MEDITAMOS, SANTA MARÍA, EL MISTERIO DE TU DOLOR
INTRODUCCIÓN
P. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
A. Amén.
P. Te alabamos y te bendecimos, Señor.
A. Porque has asociado a la Virgen María a la obra de la salvación.
P. Contemplamos tu dolor, Santa María.
A. Para seguirte en el camino de la fe.
MEMORIA DE LOS DOLORES DE LA VIRGEN
I MARÍA ACOGE, EN LA FE, LA PROFECÍA DE SIMEÓN
¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste
hombre de pleitos y contiendas con todo el mundo!
( Jer 15, 10ab )
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio de s. Lucas
Lc 2, 34 - 35
Simeón dijo a María, Madre de Jesús:
«Mira, El está aquí para perdición y resurgimiento de multitudes en Israel, una bandera discutida
para que se manifiesten los pensamientos de multitud de corazones. Incluso a ti una espada te
atravesará el alma».
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
palabra que revela los pensamientos de los corazones
o bien:
que has presentado al templo.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
II MARÍA HUYE A EGIPTO CON JESÚS Y JOSÉ
Cuando Israel era niño, lo amé
y desde Egipto llamé a mi hijo.
( Os 11, 1
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Mateo 13 - 14
Un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
« Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta nuevo aviso,
porque Herodes está buscando al niño para matarlo».
José, levantándose de noche, cogió al niño y su madre y huyó a Egipto.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
refugiado en tierra extranjera
o bien:
a quien has salvado del perseguidor.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
III MARÍA BUSCA A JESÚS PERDIDO EN JERUSALÉN
Buscaba al amor de mi alma;
lo busqué pero no lo encontré:
“Me levantaré para recorrer la ciudad; iré por calles y plazas;
deseo buscar al amor de mi alma”
(Cant 3, 1b - 2
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Lucas Lc 2, 43b - 45
Por la fiesta de Pascua, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que se dieran cuenta sus padres.
Éstos, creyendo que iba en la caravana, al terminar la primera jornada de viaje se pusieron
a buscarlo entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarlo, volvieron a Jerusalén en su busca.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
decidido a cumplir la voluntad del Padre
o bien:
a quien has buscado con ansiedad.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
IV MARÍA SE ENCUENTRA CON JESÚS CAMINO DEL CALVARIO
Abrahan tomó la leña y se la cargó a su hijo Isaac,
mientras él llevaba el fuego y el cuchillo,
luego ambos prosiguieron juntos.
( Gn 22, 6
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Lucas Lc 23, 26 - 27
Mientras conducían a Jesús, echaron mano de un tal Simeón de Cirene, que volvía del campo,
y le cargaron la cruz para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía gran gentío del pueblo y
mujeres que se golpeaban el pecho y gritaban lamentándose por él.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
varón de dolores que conoce bien el sufrimiento
o bien:
a quien has seguido camino del calvario.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
V MARÍA PERMANECE JUNTO A LA CRUZ DE SU HIJO
Mirarán al que traspasaron.
Harán duelo como por un hijo único,
le llorarán como se llora al primogénito.
( Zac 12, 10b)
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Juan Jn 19, 25 - 27a
Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás, y
María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que él quería, dijo a la madre:
“Mujer, ahí está tu hijo”. Y luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
cordero inmolado por nuestra salvación
o bien:
a quien has visto morir en la cruz.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
VI MARÍA RECIBE EN SUS BRAZOS EL CUERPO DE JESÚS
Vosotros, los que pasáis por el camino,
mirad, fijaos si hay dolor como el mío.
( Lm 1, 12a)
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Marcos Mc 15, 42 - 43. 45b - 46a
Caída ya la tarde, pues ese era el día de preparativos para la Pascua, José de Arimatea, armado
de valor se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato concedió el cuerpo a José.
Entonces él lo descolgó de la cruz.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús,
depuesto de la cruz en tus brazos
o bien:
a quien has acogido con ternura entre tus brazos.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
VII MARÍA DEPOSITA EN EL SEPULCRO EL CUERPO DE JESÚS
EN ESPERA DE LA RESURRECCIÓN
Le dieron sepultura con los malvados y una tumba con los malhechores,
aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca
Tras su íntimo tormento verá la luz.
( Jr 53, 9 - 11a )
PALABRA DE DIOS
L. Del evangelio según s. Juan 19, 40 - 42a
Los discípulos recogieron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas echándoles aromas.
En el sitio donde lo crucificaron había un jardín y un sepulcro nuevo, donde nadie había sido puesto hasta entonces.
Allí pusieron a Jesús.
Pausa en silencio
ORACIÓN DEL SEÑOR
Padre Nuestro
ORACIÓN BÍBLICA A LA VIRGEN
Siete veces:
P. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
A. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús, primicia de los resucitados
o bien: a quien, llena de fe, has confiado al sepulcro.
INVOCACIÓN ECLESIAL
Al final de la séptima Ave María todos dicen Santa María en la forma acostumbrada.
CONCLUSIÓN
P. Te alabamos, santa María.
A. Madre fiel junto a la cruz del Hijo.
ACLAMACIÓN
Bendita eres tú, Reina de los mártires:
asociada a la pasión de Cristo,
ORACIÓN
Oremos.
Oh Dios, tú has querido que junto a tu Hijo, elevado sobre la cruz,
estuviera presente su Madre Dolorosa:
concédenos que, asociados con Ella a la pasión de Cristo,
participemos también en la gloria de la resurrección.
Por Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
A. Amén.
O bien:
Oh Dios, Tu has querido que la vida de la Virgen
estuviera marcada por el misterio del dolor;
concédenos, te rogamos, avanzar con Ella por los caminos de la fe
y unir nuestros sufrimientos a la pasión de Cristo
para que podamos ser ocasión de gracia e instrumentos de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
A. Amén.
DESPEDIDA
P. Nos proteja Santa María, y nos guíe benigna por el camino de la vida.
A. Amén.